La realidad económica y operativa de Aerolíneas Argentinas y Austral siempre es motivo de interés. La empresa, que casi desaparece tras haber sido privatizada durante la presidencia de Carlos Menem, está tratando de levantar vuelo lo más alto posible, luego de haber regresado al Estado. Ayer, el presidente de la organización, Mariano Recalde, disertó sobre estas cuestiones en la IIª Jornada Internacional sobre la Abogacía Estatal y el Control Gubernamental. "Nuestra prioridad a la hora de diseñar la red es la conectividad entre los argentinos, el desarrollo de las economías regionales y fomentar el turismo en el país. Todos aquellos vuelos que traen turistas con dinero para gastar aquí genera puestos de trabajo", indicó Recalde.

"Reconstruimos una empresa que durante 20 años fueron destruyendo", dijo el kirchnerista, al recordar el estado de la institución cuando regresó a la órbita pública. Luego, enunció las conclusiones a las que arribaron, tras un diagnóstico inicial. "La flota era vieja, insuficiente y estaba abandonada", señaló. Y destacó que, de las 88 naves que tenía Aerolíneas, sólo 23 estaban en condiciones de volar.

En contrapartida, apuntó que en la gestión de Cristina Fernández se han incorporado 52 aviones. "El transporte aéreo es fundamental para las economías regionales", destacó. Luego, Recalde señaló: "en el caso de Tucumán estamos anunciando 26 frecuencias semanales desde Aeroparque, más siete desde Ezeiza".